Después del tratamiento

- Es habitual la aparición de un leve enrojecimiento o inflamación en las zonas tratadas. Ello es signo de que el tratamiento ha sido eficaz. Este hecho puede tener una duración de unas 72 horas como máximo.
- Puede hacer vida normal, ejercicio físico, ducharse y lavar la zona tratada. aunque deberá hacerse con suavidad y cuidado para no incrementar la inflamación y enrojecimiento que se produce debido al tratamiento. Evite acudir a la sauna o el agua muy caliente en el baño hasta pasadas 24 horas.
- Algunos pacientes (de piel oscura o bronceada generalmente) pueden experimentar pequeñas vesículas o ampollas que desaparecen. Raramente pueden dejar un cambio en el color de la piel que se normalizará posteriormente pasadas unas semanas.
- Cuando hayan transcurrido varios días, el pelo tratado se desprenderá fácilmente de sus folículos.
- Este hecho puede ser interpretado de una forma errónea por el paciente deduciendo que el pelo vuelve a crecer y no ha sido eficaz el tratamiento.
- Ello no debe alarmar, el tratamiento ha sido eficaz con seguridad y simplemente implica que el resto del pelo tratado con láser ha de eliminarse y la única vía de salida y eliminación al exterior es el propio folículo, dando la impresión de que crece de nuevo cuando realmente sólo está cayendo definitivamente. Puede ayudársele a caer friccionando suavemente con una toallita humedecida. La hidratación local favorece la caída del pelo destruido.
- Puede aplicar en la zona tratada gel de Aloe Vera o cremas hidratantes.
- En caso de exponer la piel al sol deberá utilizar un protector solar mínimo de 30 SPF (facial todo el año).
- Advierta de cualquier efecto secundario que percibiese en la zona tratada; no dude en consultarnos.